¿La miel un producto eterno?


Vamos a viajar hacía atrás en el tiempo, unos 8000 años… en la cueva de la Araña, en Valencia, encontramos una persona haciendo un dibujo en una de las paredes, es un apicultor recolectando miel virgen de un panal.


Esta es solo una de las pruebas, que nos quedan hoy en día, de que el ser humano desde hace muchísimos años se beneficia de la miel como alimento y de sus propiedades curativas.




Otros ejemplos los podemos encontrar en el antiguo Testamento, la tierra de Israel a menudo es llamada “la tierra que mana leche y miel”, y el nuevo Testamento cuenta que Juan el Bautista comía langostas con miel silvestre.


Aníbal, el gran guerrero, le dio a su ejercito miel y vinagre cuando cruzaron los Alpes en elefantes para luchar contra Roma.



En el antiguo Egipto cuando los faraones cuando dejaban este mundo para ir al otro lo hacían cargados de miel.


Los arqueólogos han encontrado en las tumbas egipcias vasijas con miel de hace miles años en perfecto estado.




¿La miel es un producto eterno?

Desde miel los arcillares siempre hablamos de miel cruda, eso quiere decir que ésta no ha sufrido ningún tipo de alteración ni preparación. Por lo tanto, la miel guardada correctamente dura por tiempo indefinido.


Algunos os preguntareis... ¿Y eso porque pasa? ¿porque que la miel no caduca?


Primero porque es un alimento dulce, que tiene poca agua, pero puede absorber la humedad.

A la vez, es un alimento ácido, su PH está entre 3 y 4,5 (neutro es 7) y esa acidez mata las bacterias.


Y por último, como hacen la miel las abejas ellas ya se encargan de añadirle glucosa oxidasa (una enzima que ellas regurgitan en el panal) que tiene un efecto antiséptico, de manera que protegen la miel de daños externos.